El País hoy publica una noticia en portada que me ha impresionado, y las cosas buenas que suceden en el mundo hay que hacerlas saber. He aquí un señor ante el cual me quito el sombrero, porque al leer esta frase me ha hecho de repente volver a creer que otro mundo es posible. Y porque son los actos y no las palabras las que cambian realidades.
Y ya de paso, recomendar un par de pelis que hablan del tema y me parecen bastante educativas en temas de inmigración: Agua con sal (absténganse los que no gusten de dramones) y la serie Vientos de Agua, 14 capítulos si no recuerdo mal de los cuales se emitieron por canal nacional sólo 3 a horas intempestivas. Se pueden encontrar en la red. Vientos de agua es sin duda la mejor miniserie que he visto nunca, un casting excepcional y una historia de personajes en dos momentos distintos de su vida, llena de sutilezas y verdades, que te hará ver los 14 capítulos del tirón. No os la podéis perder.

