queda lo más importante:
el despertar.
Que os vaya bonito
en este nuevo camino que emprendéis.
Despedida Ana Y Ricardo from Agia on Vimeo.
O diario a los treinta y tantos.
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Publicado por Agia en 11:01 a. m. 1 comentarios
Vaya veranito, menos mal que dejé el curro, con lo mal que llevo lo del estrés! Primero, despedida de soltera en Amsterdam con 4 locas y unos polvos mágicos de la diversión, acabamos viendo fuentes donde no las había y siendo amigas de cuaquiera que quiesiera hacerse una foto con nosotras... ahí va la prueba:
Después, despedida de soltera en Barcelona con gente a la que quiero con locura, que se trasladaron desde donde estuvieran para estar conmigo y comernos un pedazo de paella... Playa, taper sex y todo el fin de semana por delante, muy chulo, muy acogedor.
Luego preparar la boda, buscar traje de David, uñas nuevas, pelo nuevo, estrés, estrés y llega el 11 de julio, nos plantamos allí unos 80?, no sé, más de los que teníamos previstos, cena, fiestón hasta el amanecer, acabamos con TODAS las bebidas del bar, baños espontáneos en la piscina, concierto en el pasillo con clavelitos a las 6, sesión de saltos de trampolín... Mil historias que no conozco y muchas de las cuales no se pueden publicar.

Publicado por Agia en 11:00 a. m. 0 comentarios

Somos incapaces de apreciar el valor de las cosas de forma absoluta. Necesitamos compararlas para saber si son buenas o malas, mejores o peores, y necesitamos que la comparación sea relativamente fácil: compararemos un camiseta con otra camiseta, no una camiseta con un cinturón si podemos evitarlo. Valoraremos la calidad, cómo nos sienta, los colores, el precio... y al final nos quedaremos aquella que por comparación nos parece mejor.
Reflexiones a raíz de Las Trampas del Deseo, de Dan Ariely, Ed. Ariel. Parece que promete.
Yo me comparo constantemente para saber quién soy. Necesitamos espejos, de forma que uno no puede sentirse atractivo si no hay nadie a quien atraer, o caritativo si no hay nadie a quien ayudar. Lo importante, lo crucial, no es evitar la comparación, sino no ser parcial con ella, no utilizarla parea esclavizarnos, para autoexigirnos o para justificarnos. Comparémonos, pero con el ancho mundo que nos rodea y con aquel que imaginamos más allá de nuestra experiencia real. Sólo la multiplicidad de puntos de vista nos acercará a la verdadera libertad.
Publicado por Agia en 10:29 a. m. 2 comentarios
Etiquetas: libros, palabrería
Publicado por Agia en 4:57 p. m. 4 comentarios

A veces uno necesita alejarse del mundo y meterse en sí mismo. Otras todo lo contrario, alejarse del propio ombligo y fundirse con el mundo. Yo he estado un tiempo en tránsito por este último estado, obedeciendo al ritmo acelerado que marca la vida a temporadas y a una necesidad de dejar unos hábitos que me chupaban demasiada energía...a mí y a los de mi alrededor.
Estoy de vuelta para seguir con esto, algunas citas, algunas dudas, algunos pensamientos... sin pretender llegar más lejos que la simple expresión de mí misma.
Publicado por Agia en 1:02 p. m. 0 comentarios
Etiquetas: yo
Por fin he podido entrar en mi página otra vez, que no es que no actualizara porque no quisiera, sino porque me desapareció la página!
Relacionado con el post del tiempo de Milo, con que la gente no tiene tiempo, curiosamente vivimos una época en que las horas de trabajo se reducen a favor de las horas de ocio, comparémonos con nuestros abuelos o bisabuelos, y sin embargo la tendencia global es la de la prisa, la de la rentabilidad inmediata, la del consumo masivo y la del lo quiero todo aquí y ahora. Una contradicción.
Vivimos una época hedonista e individualista, por primera somos libres de elegir no llevar la vida de nuestros padres, de nuestros abuelos, y por primera vez también somos responsables de nuestra propia felicidad. El doble filo de la moneda, todos a correr, a ser competitivos, a seguir las leyes del mercado, pero al mismo tiempo todos a mirarnos hacia dentro, a descubrir quienes somos, que queremos, y cómo queremos vivir. Hay que ser feliz, y ya, porque el futuro es incierto, así que más vale pájaro en mano. Un poco el mensaje es, corre, sé feliz antes de que las cosas se pongan peor, antes de que la vivienda se devalúe más, antes de que se me acabe el contrato, antes de hacerme más viejo... Otra contradicción. ¿Cómo no vamos a tener crisis existenciales?
Publicado por Agia en 8:03 a. m. 4 comentarios
(Del lat. *amicĭtas, -ātis, por amicitĭa, amistad). Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.
Publicado por Agia en 1:39 p. m. 7 comentarios
Etiquetas: palabrería
Publicado por Agia en 12:21 p. m. 1 comentarios

Sueño con formatos mpeg que se arrastran y se convierten en mov o wmv u otra cosa irreconocible con resolución insuficiente, y en 4:3 o no, o qué, pero es online o TV? y luego el mensajero me llama que no encuentra el paquete puesto que no está allí, sino en la dirección correcta, y elwin no sé si es gay pero lo parece, y ya podría darme toda la información de golpe, aunque yo no hago más que mirar incrédula a herman y pensar porqué coño todos los creativos del mundo son igual de egocéntricos y se comportan como si la edad mental de 7 años pudiera ser eterna.
Aaaaaggghhh... desde luego está claro que no me contrataron por mi experiencia en el sector...
Publicado por Agia en 2:35 p. m. 4 comentarios

A veces pienso en el ser humano, en mí, en si cada uno con su granito de arena, que es su propia vida, no debería hacer algo en lo que creyera, algo que trascendiese a uno mismo y que ayudase, o al menos estuviera dirigido, a anteponer un bien común y a mejorar el mundo que nos rodea.
Algunos lo hacen, y se esfuerzan diariamente en prestar atención a los detalles, en reciclar, ahorrar agua y electricidad, no comprar según qué marcas que atentan contra la calidad de vida de otros... aunque no tengan cara y sean de países muy lejanos. En devolver sonrisas a los bocinazos de la mañana, a tener cuidado de no herir, ofender o manipular, en la voluntad de ayudar, en intentar ver lo bueno en aquello que miras, sea lo que sea o quien sea.
Otros colaboran o están afiliados a organizaciones pro-medio ambiente, o por la libertad, o la tolerancia, o la igualdad. Como sacar a pasear un día a la semana a discapacitados y llevártelos al cine o de copas. Aquellos que hacen o invierten en hacer que alguien en el mundo esté menos mal. A todos les admiro, en especial a aquellos que consiguen creer y vivir de la misma manera, porque al fin y al cabo son el ejemplo.
Pero en especial otorgo especial importancia a los comunicadores, a aquellos que llegan a muchos y que con su voz, con su discurso, están creando una opinión pública. Aquellos pienso que deberían regirse más que nadie por un código ético y moral, porque son ellos los que se acaban colando en cada salón de cada casa, y son ellos los que bombardean un tipo de información u otra, y son ellos los que desgraciadamente dirigen y establecen el camino de la mayoría. Por eso ellos, nosotros, somos especialmente culpables de que las personas hoy en día no tengan acceso a la información para poder ser críticos y tener una opinión que no sea blanco o negro. Anteponer las audiencias al valor fundamental socializador que tienen los mass media es un error que la sociedad paga desde abajo, desde los que además de no tener información, no tienen acceso ni tiempo, y contribuye a crear nuevas generaciones desnutridas, desalentadas e insatisfechas.
Que ya está bien, hombre, que es una vergüenza que se hagan llamar televisiones públicas.
Publicado por Agia en 7:56 a. m. 2 comentarios
Etiquetas: media, palabrería, TV, yo

Publicado por Agia en 10:56 a. m. 5 comentarios
Etiquetas: experiencias, yo
Ya tengo fecha, el 14 de junio. Y con ella pongo punto final a la agonía. Ahora me toca despedirme de las cosas buenas, pero la mirada puesta en un futuro próximo que ahora mismo se aventura lleno de esperanzas.
Además... y lo mejor de todo, es que he pactado un mes de vacaciones con la nueva empresa y me voy a NAMIBIA a realizar uno de mis sueños.
Publicado por Agia en 7:26 p. m. 3 comentarios
Etiquetas: yo
Publicado por Agia en 7:26 a. m. 4 comentarios
Etiquetas: palabrería, sociedad, TV

Quiero tener niños. Quiero verles crecer, darles la manita para empezar a andar, enseñarles qué son los colores, la hierba húmeda, el olor de las flores, el reflejo del agua. Quiero que me miren con esos ojos sin malicia que tienen, con esos ojos que se sorprenden con las cosas más inverosímiles. Cosas que yo ya no recuerdo si a mí también me sorprendieron. Quiero contarles historias y ayudarles a imaginar las suyas propias, enseñarles que no hay que tener tanto miedo, ayudarles a juntar letras para escribir por primera vez su nombre, a lo que seguirán sus gustos, sus aficiones, sus sueños. Quiero jugar a cocinitas o a los caballos o a escondernos y perseguirnos y tirarnos al suelo, y verles reir de esa manera que sólo los niños saben. Quiero enseñarles las cosas bonitas de este mundo, las cosas que a mí me hacen sentir viva, o feliz o simplemente tranquila, como regar una planta, o escuchar una canción, o mirar un amanecer con sus colores de arcoiris. Quiero estar allí para que beban de mí y beber yo de ellos al mismo tiempo, y cada día aprender a ser más feliz y mejor persona, por y para ellos. Quiero enseñarles a no conformarse, a ser ellos mismos, a aceptar la diferencia y a apreciar el conocimiento. Quiero que conozcan a Anna, que puedan sentirse queridos por ella, que conozcan a Vanesa y se vayan de la mano con ella a su mundo de magia. Quiero verles caerse y levantarse para seguir jugando, para seguir viviendo. Quiero ver sus contradicciones, sus dudas, sus miedos, sus estallidos de ira y de felicidad. Yo quiero verlo, yo quiero vivirlo. Por estas razones, tan simples y tan egoístas, siento que quiero de repente tener niños.
Publicado por Agia en 7:57 a. m. 2 comentarios
Etiquetas: palabrería, yo
Regreso, sí. No de forma constante, pero por aquí estaré cada vez que quiera contaros algo.
Pasó el invierno por fin. Curiosamente aquí llevamos casi 2 semanas de sol primaveral mientras en España nieva y llueve torrencialmente. Por una vez me alegro de estar aquí y no allí. Me siento mejor, y conociendo ahora mis tendencias depresivas ante la falta de luz, intentaré organizarme las vacaciones en invierno e irme a algún país de clima tropical a pasar la Navidad. La verdad es que Holanda con sol es fantástica, la tranquilidad, las bicis, el verde de la multitud de parques, de los árboles en los canales, las flores de todos los jardines... Con sol dejo de querer coger el primer avión hacia España de nuevo y soy capaz de valorar las cosas que este país me permite y que en Barcelona serían imposibles. Como tener una casa con jardín y una hamaca de colores. Como escuchar el silencio roto por algunos pájaros y el zumbido de los abejorros, ni un coche, desde mi habitación. Como tomarme un café con un porrito a las 4 de la tarde en un barco amarrado a 5 minutos de casa, y dejar que se me embriague el pensamiento al compás de las maderas que se mueven con el agua.
Me voy a quedar aquí por una temporada, está hablado y decidido. Pueden ser 4 años, pueden ser más. Tengo que acostumbrarme a estar aquí, intentar dejar de echar de menos, y hacer más esfuerzos por cubrir esas ausencias a base de teléfono, msn o skype. Abrirme más y a más gente, y sobretodo no agobiarme por que las cosas van más despacio de lo que a mí me gustaría.
Aprender holandés de verdad, no para ir a comprar pan y que me entiendan, sino ser capaz de contratar una póliza, de ir al médico y explicar qué me duele y cómo, de saber quién o cómo se hace la renta, la ITV del coche, ... etc. Muchas cosas de las que hasta ahora he huído y asumía David en gran parte, pero que si realmente quiero sentirme bien aquí, tengo que ser capaz de llevar a cabo por mí misma sin que me cueste un esfuerzo terrible. Y 4 años... ya son años, los suficientes para tener niños, y entonces sí que no puedo permitirme el lujo de no entenderme con quien me tenga que entender en caso de urgencia. Llegó el momento de seguir construyendo ahora que los cimientos estan puestos y dejar de pensar en si hice bien construyéndolos aquí o debería haberlos puesto de otra manera en otro sitio con otra orientación... Es lo que hay, me guste o no, me guste más o menos, aquí estoy y aquí me quedo, aunque haya cosas o personas que se queden por el camino, que no consigan llegar tan lejos, que sea demasiado esfuerzo. Aunque me pierda la recta final de mi abuelo, cómo crecen los hijos de las personas que quiero, aunque me pierda los momentos importantes, los sueños y las crisis de esas personas. Estoy pero no estoy, igual que ellos, están pero no están. Podemos estar informados, podemos compartir, pero no podemos participar porque nuestras vidas no coinciden en el espacio-tiempo, y yo ya no sé cómo son las suyas, y ellos aún menos cómo es la mía. Y en el fondo no importa tanto si al final nos ponemos al día con un café cada tres meses o una llamada de hora y media cada dos. Todo es un esfuerzo, y como tal hay que valorarlo. La vida continúa, y continúa para todos.
Este país me ha dado la posibilidad de aprender, de enfrentarme a mí misma, de conocerme más. David ha posibilitado todo eso y me ha acompañado siempre, sin dejarme sola a menos que yo se lo pidiera. He conocido personas de otras culturas, de ojos rasgados, o pañuelo en la cabeza, da igual, aprendes a acercarte a ellos, aprendes a que no importe el color de la piel o la lengua que hablan. Y es comparándome con ellos, con los de fuera que llegaban como yo, y con los de dentro, altos, guapos y rubios, que percibo más quién soy y me defino más conscientemente. Y es en el marco de esa diferencia donde aprendes a ver detalles, cosas sutiles que antes me pasaban desapercibidas. Pero es también desde detrás de la frontera, citando a Lipovetsky, cuando lo que antes eran diferencias se convierten en similitudes y se es capaz de apreciar al mundo de forma más global y abierta. Cruzar fronteras es la forma de crecer como persona, y no sólo fronteras físicas, también fronteras emocionales, intelectuales, cualquier limitación que uno tenga, que uno se imponga a sí mismo, se convierte en una frontera.Y cruzarlas es la forma de perderles el miedo.
Así que aquí estoy. Seguiremos hablando para conocernos, tal vez de otra forma, con otro tono, pero desde detrás de la frontera, desde mis circunstancias siempre.
Publicado por Agia en 10:28 a. m. 5 comentarios
Etiquetas: palabrería, yo
He descubierto una nueva enfermedad, el SAD (Seasonal affective Disorder) y como buena hipocondríaca ya me la he apropiado. Sus síntomas, como la irritabilidad, somnolencia, desgana y tristeza absoluta justifican así mis repentinas ganas de llorar desde hace un mes. Así que de momento abandono este espacio para dedicarme a mis labores y a que me de el sol. Ciao.
Publicado por Agia en 3:32 p. m. 7 comentarios
Etiquetas: yo
Pensamiento del día: nos pasamos la vida autoanalizándonos para autocensurarnos. Y lo bonita que es la idiosincrasia qué, eh?
Chicos, estoy enamorada, y por primera vez en mi vida siento que el amor me hace más libre de lo que era.
Publicado por Agia en 8:07 a. m. 2 comentarios
¿Cuándo saber si la persona que has elegido es la correcta? Nunca y cada día. Cada día decides no marcharte, con lo cual estás eligiendo quedarte.
Hoy he leído un post que me ha todado el corazón, así sin esperarlo. Hablaba de un amor secreto, distante pero apasionado, condenado al fracaso por el hecho de nunca empezarse. Me ha recordado a mi madre.
Ella un día decidió marcharse de su vida y empezar de nuevo, aunque sola, y es una de las decisiones más valientes que se pueden tomar en esta vida, aunque también la más obvia en su esencia: vivir tu vida, no dejarla pasar. Porque es tuya, y no tienes más que una.
Publicado por Agia en 7:45 a. m. 2 comentarios
Lo mejor de celebrar tu propia boda es que haces que tus amigos se junten e incluso se trasladen desde la otra punta del país para estar contigo. Es por eso que lo hacemos...os echamos demasiado de menos...
Publicado por Agia en 3:30 p. m. 3 comentarios