Por fin he podido entrar en mi página otra vez, que no es que no actualizara porque no quisiera, sino porque me desapareció la página!
Relacionado con el post del tiempo de Milo, con que la gente no tiene tiempo, curiosamente vivimos una época en que las horas de trabajo se reducen a favor de las horas de ocio, comparémonos con nuestros abuelos o bisabuelos, y sin embargo la tendencia global es la de la prisa, la de la rentabilidad inmediata, la del consumo masivo y la del lo quiero todo aquí y ahora. Una contradicción.
Vivimos una época hedonista e individualista, por primera somos libres de elegir no llevar la vida de nuestros padres, de nuestros abuelos, y por primera vez también somos responsables de nuestra propia felicidad. El doble filo de la moneda, todos a correr, a ser competitivos, a seguir las leyes del mercado, pero al mismo tiempo todos a mirarnos hacia dentro, a descubrir quienes somos, que queremos, y cómo queremos vivir. Hay que ser feliz, y ya, porque el futuro es incierto, así que más vale pájaro en mano. Un poco el mensaje es, corre, sé feliz antes de que las cosas se pongan peor, antes de que la vivienda se devalúe más, antes de que se me acabe el contrato, antes de hacerme más viejo... Otra contradicción. ¿Cómo no vamos a tener crisis existenciales?
jueves, diciembre 20, 2007
Corre, corre.
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domingo, septiembre 09, 2007
domingo, septiembre 02, 2007
Amigos
(Del lat. *amicĭtas, -ātis, por amicitĭa, amistad). Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.
Cuando descubres que el afecto ya no es puro, ni desinteresado y que tal vez nunca lo fué. Que no se fortalece con el trato, sino que se abren brechas, pero aún así sobrevive un sentimiento llevado por la inercia, por recuerdos, porque el tiempo que hace que te acompaña pesa demasiado.
Entonces pasas tu período de duelo -un cambio de mirada, una recolocación de esa persona dentro del cajón que le corresponde en tu escala de valores-, entre desengañada y enfadada, y hablas sola en voz alta diciendo todo aquello que pensaste pero que nunca hubieras pronunciado por evitar confrontaciones más serias. Y es que en el fondo qué más da si cada uno es como es. Todos cambiamos y redefinimos nuestras relaciones con los demás. Quizá no es amistad, quizá ya no, pero da por seguro que es amor.
Publicado por Agia en 1:39 p. m. 7 comentarios
Etiquetas: palabrería
miércoles, agosto 15, 2007
El goce de estar.
Fotos pronto.
Publicado por Agia en 12:21 p. m. 1 comentarios
sábado, julio 14, 2007
El mundo de la pospo

Sueño con formatos mpeg que se arrastran y se convierten en mov o wmv u otra cosa irreconocible con resolución insuficiente, y en 4:3 o no, o qué, pero es online o TV? y luego el mensajero me llama que no encuentra el paquete puesto que no está allí, sino en la dirección correcta, y elwin no sé si es gay pero lo parece, y ya podría darme toda la información de golpe, aunque yo no hago más que mirar incrédula a herman y pensar porqué coño todos los creativos del mundo son igual de egocéntricos y se comportan como si la edad mental de 7 años pudiera ser eterna.
Aaaaaggghhh... desde luego está claro que no me contrataron por mi experiencia en el sector...
Publicado por Agia en 2:35 p. m. 4 comentarios
jueves, mayo 31, 2007
La tele

A veces pienso en el ser humano, en mí, en si cada uno con su granito de arena, que es su propia vida, no debería hacer algo en lo que creyera, algo que trascendiese a uno mismo y que ayudase, o al menos estuviera dirigido, a anteponer un bien común y a mejorar el mundo que nos rodea.
Algunos lo hacen, y se esfuerzan diariamente en prestar atención a los detalles, en reciclar, ahorrar agua y electricidad, no comprar según qué marcas que atentan contra la calidad de vida de otros... aunque no tengan cara y sean de países muy lejanos. En devolver sonrisas a los bocinazos de la mañana, a tener cuidado de no herir, ofender o manipular, en la voluntad de ayudar, en intentar ver lo bueno en aquello que miras, sea lo que sea o quien sea.
Otros colaboran o están afiliados a organizaciones pro-medio ambiente, o por la libertad, o la tolerancia, o la igualdad. Como sacar a pasear un día a la semana a discapacitados y llevártelos al cine o de copas. Aquellos que hacen o invierten en hacer que alguien en el mundo esté menos mal. A todos les admiro, en especial a aquellos que consiguen creer y vivir de la misma manera, porque al fin y al cabo son el ejemplo.
Pero en especial otorgo especial importancia a los comunicadores, a aquellos que llegan a muchos y que con su voz, con su discurso, están creando una opinión pública. Aquellos pienso que deberían regirse más que nadie por un código ético y moral, porque son ellos los que se acaban colando en cada salón de cada casa, y son ellos los que bombardean un tipo de información u otra, y son ellos los que desgraciadamente dirigen y establecen el camino de la mayoría. Por eso ellos, nosotros, somos especialmente culpables de que las personas hoy en día no tengan acceso a la información para poder ser críticos y tener una opinión que no sea blanco o negro. Anteponer las audiencias al valor fundamental socializador que tienen los mass media es un error que la sociedad paga desde abajo, desde los que además de no tener información, no tienen acceso ni tiempo, y contribuye a crear nuevas generaciones desnutridas, desalentadas e insatisfechas.
Que ya está bien, hombre, que es una vergüenza que se hagan llamar televisiones públicas.
Publicado por Agia en 7:56 a. m. 2 comentarios
Etiquetas: media, palabrería, TV, yo
sábado, mayo 19, 2007
El aborto

Los pechos te duelen, hinchados. Un dolor constante. Esperas en cualquier momento manchar tus bragas hasta que un día te haces la prueba y aparece el punto rosa, aquél que no debía estar, y no se va. Y deberías esperar 3 minutos de seguridad, pero llevas 7 y sigues mirando el punto rosa fijamente y sin expectativas ya, sabiendo que no se irá, pero retrasando el momento de asumir que tu vida acaba de cambiar. Todavía no, todavía no... y ahora qué?, y ahora qué? Un puntito rosa sinónimo de problema nuevo, de dolor de cabeza que debes solucionar, prioridad de repente ante todo lo demás. Nada más importa. Y entonces es cuando te das cuenta de que el tiempo es lineal, causa-efecto, y miras hacia atrás hasta el momento concreto en que tomaste la decisión de no tomar precauciones. Y entonces es cuando empiezas a llorar. Y entonces es cuando te miras cara a cara con el destino sabiendo que aquello tiene un final y que sólo dispones de dos opciones, y ninguna te gusta. Y los días pasan y sientes el estómago tan encogido de miedo, que duele.
Y un día, así de repente, te levantas y eres consciente de tu cuerpo en toda su plenitud, y es grande, más grande que nunca, y te pide agua, y vitamina C, y descanso, y súbitamente tu cuerpo gobierna al resto y decide por encima de todo lo demás, pero te sientes llena, te sientes viva.
Un aborto es el sacrilegio de la propia persona, es la aceptación voluntaria de la profanación del propio cuerpo, es la sumisión consciente a una violación de 3 minutos. Todo muy automatizado y muy profesional, no fuera el caso que nos pusiéramos melodramáticas y el cirujano tuviera que ejercer al mismo tiempo de persona. "Un minuto de intervención", te dicen, y tú estás allí porque quieres, y no da lugar pedir unos momentos para despedirte o para llorar, has tenido tiempo. Seamos profesionales, médico y paciente, juguemos rápido y bien. El cirujano te da profesionalmente la mano sin mirarte a los ojos al entrar. No tienes cara, no tienes nombre, ahí dentro ni siquiera identidad. Tampoco puedes tener culpa entonces, simplemente no eres. Y profesionalmente das las gracias cuando sales mientras te apoyas en la enfermera porque las piernas no dejan de temblarte, y te llevan a un cubículo de 2 metros cuadrados con una camilla y una manta profesionalmente puesta sobre la camilla que se desdobla con un sólo movimiento. Gracias otra vez, porque me siento incapaz de hacer más esfuerzo que alargar mi brazo y tirar. Siento frío. Este vuelve a ser mi espacio, para despedirme de lo que hubiera podido ser o para llorar. Tengo que salir, me estan esperando, hay cola en la sala de espera. Aquella niña de apenas 16 años, o esa muchacha que estaba sola y no ha querido hablar con una tal Montse cuando la han llamado por teléfono. Tienes que estar muy solo para venir solo.
Lo único que hace que te levantes de esa camilla, retires la manta, te vistas de nuevo... ahora sí sangras, y salgas de allí es saber que hay alguien que te espera a 5 pasos, detrás de la puerta, que te abrazará y te llevará, y te cuidará los próximos 20 minutos. Y te dejará llorar. Entonces simplemente te vistes y te arrastras hasta él.
"No hagas esfuerzos, no te bañes, no hagas deporte, no tengas relaciones sexuales, en caso de hemorragia ve al hospital, en caso de mareo o vómitos llama al hospital e interrumpe la medicación", pero debes estar bien, has hecho lo que debías, no hay un problema moral, no consideras que has matado una vida, no crees en el Dios cristiano ni en que te vaya nadie a castigar... Y no lo cuentes a demasiada gente, no sea que se corra la voz. Pásalo tú, es tuyo y estás sola, y todo el mundo está muy contento de que todo haya terminado.
Pero no ha terminado. Hace tres meses y no ha terminado, aunque queda lejos. Las personas olvidan con facilidad, la memoria descarta los recuerdos que duelen, la gente no quiere compadecer a nadie, la gente quiere que todo esté bien.
Se cerró la puerta y él se fue, y no le volverás a ver, simplemente porque para él ya se ha acabado. Pero no se ha acabado.
Publicado por Agia en 10:56 a. m. 5 comentarios
Etiquetas: experiencias, yo
miércoles, mayo 16, 2007
Pasando hoja...
Ya tengo fecha, el 14 de junio. Y con ella pongo punto final a la agonía. Ahora me toca despedirme de las cosas buenas, pero la mirada puesta en un futuro próximo que ahora mismo se aventura lleno de esperanzas.
Además... y lo mejor de todo, es que he pactado un mes de vacaciones con la nueva empresa y me voy a NAMIBIA a realizar uno de mis sueños.
Publicado por Agia en 7:26 p. m. 3 comentarios
Etiquetas: yo
sábado, abril 14, 2007
PREDICAR CON EL EJEMPLO
El País hoy publica una noticia en portada que me ha impresionado, y las cosas buenas que suceden en el mundo hay que hacerlas saber. He aquí un señor ante el cual me quito el sombrero, porque al leer esta frase me ha hecho de repente volver a creer que otro mundo es posible. Y porque son los actos y no las palabras las que cambian realidades.
Y ya de paso, recomendar un par de pelis que hablan del tema y me parecen bastante educativas en temas de inmigración: Agua con sal (absténganse los que no gusten de dramones) y la serie Vientos de Agua, 14 capítulos si no recuerdo mal de los cuales se emitieron por canal nacional sólo 3 a horas intempestivas. Se pueden encontrar en la red. Vientos de agua es sin duda la mejor miniserie que he visto nunca, un casting excepcional y una historia de personajes en dos momentos distintos de su vida, llena de sutilezas y verdades, que te hará ver los 14 capítulos del tirón. No os la podéis perder.
Publicado por Agia en 7:26 a. m. 4 comentarios
Etiquetas: palabrería, sociedad, TV
viernes, abril 13, 2007

Quiero tener niños. Quiero verles crecer, darles la manita para empezar a andar, enseñarles qué son los colores, la hierba húmeda, el olor de las flores, el reflejo del agua. Quiero que me miren con esos ojos sin malicia que tienen, con esos ojos que se sorprenden con las cosas más inverosímiles. Cosas que yo ya no recuerdo si a mí también me sorprendieron. Quiero contarles historias y ayudarles a imaginar las suyas propias, enseñarles que no hay que tener tanto miedo, ayudarles a juntar letras para escribir por primera vez su nombre, a lo que seguirán sus gustos, sus aficiones, sus sueños. Quiero jugar a cocinitas o a los caballos o a escondernos y perseguirnos y tirarnos al suelo, y verles reir de esa manera que sólo los niños saben. Quiero enseñarles las cosas bonitas de este mundo, las cosas que a mí me hacen sentir viva, o feliz o simplemente tranquila, como regar una planta, o escuchar una canción, o mirar un amanecer con sus colores de arcoiris. Quiero estar allí para que beban de mí y beber yo de ellos al mismo tiempo, y cada día aprender a ser más feliz y mejor persona, por y para ellos. Quiero enseñarles a no conformarse, a ser ellos mismos, a aceptar la diferencia y a apreciar el conocimiento. Quiero que conozcan a Anna, que puedan sentirse queridos por ella, que conozcan a Vanesa y se vayan de la mano con ella a su mundo de magia. Quiero verles caerse y levantarse para seguir jugando, para seguir viviendo. Quiero ver sus contradicciones, sus dudas, sus miedos, sus estallidos de ira y de felicidad. Yo quiero verlo, yo quiero vivirlo. Por estas razones, tan simples y tan egoístas, siento que quiero de repente tener niños.
Publicado por Agia en 7:57 a. m. 2 comentarios
Etiquetas: palabrería, yo
lunes, abril 02, 2007
Crossing borders
Regreso, sí. No de forma constante, pero por aquí estaré cada vez que quiera contaros algo.
Pasó el invierno por fin. Curiosamente aquí llevamos casi 2 semanas de sol primaveral mientras en España nieva y llueve torrencialmente. Por una vez me alegro de estar aquí y no allí. Me siento mejor, y conociendo ahora mis tendencias depresivas ante la falta de luz, intentaré organizarme las vacaciones en invierno e irme a algún país de clima tropical a pasar la Navidad. La verdad es que Holanda con sol es fantástica, la tranquilidad, las bicis, el verde de la multitud de parques, de los árboles en los canales, las flores de todos los jardines... Con sol dejo de querer coger el primer avión hacia España de nuevo y soy capaz de valorar las cosas que este país me permite y que en Barcelona serían imposibles. Como tener una casa con jardín y una hamaca de colores. Como escuchar el silencio roto por algunos pájaros y el zumbido de los abejorros, ni un coche, desde mi habitación. Como tomarme un café con un porrito a las 4 de la tarde en un barco amarrado a 5 minutos de casa, y dejar que se me embriague el pensamiento al compás de las maderas que se mueven con el agua.
Me voy a quedar aquí por una temporada, está hablado y decidido. Pueden ser 4 años, pueden ser más. Tengo que acostumbrarme a estar aquí, intentar dejar de echar de menos, y hacer más esfuerzos por cubrir esas ausencias a base de teléfono, msn o skype. Abrirme más y a más gente, y sobretodo no agobiarme por que las cosas van más despacio de lo que a mí me gustaría.
Aprender holandés de verdad, no para ir a comprar pan y que me entiendan, sino ser capaz de contratar una póliza, de ir al médico y explicar qué me duele y cómo, de saber quién o cómo se hace la renta, la ITV del coche, ... etc. Muchas cosas de las que hasta ahora he huído y asumía David en gran parte, pero que si realmente quiero sentirme bien aquí, tengo que ser capaz de llevar a cabo por mí misma sin que me cueste un esfuerzo terrible. Y 4 años... ya son años, los suficientes para tener niños, y entonces sí que no puedo permitirme el lujo de no entenderme con quien me tenga que entender en caso de urgencia. Llegó el momento de seguir construyendo ahora que los cimientos estan puestos y dejar de pensar en si hice bien construyéndolos aquí o debería haberlos puesto de otra manera en otro sitio con otra orientación... Es lo que hay, me guste o no, me guste más o menos, aquí estoy y aquí me quedo, aunque haya cosas o personas que se queden por el camino, que no consigan llegar tan lejos, que sea demasiado esfuerzo. Aunque me pierda la recta final de mi abuelo, cómo crecen los hijos de las personas que quiero, aunque me pierda los momentos importantes, los sueños y las crisis de esas personas. Estoy pero no estoy, igual que ellos, están pero no están. Podemos estar informados, podemos compartir, pero no podemos participar porque nuestras vidas no coinciden en el espacio-tiempo, y yo ya no sé cómo son las suyas, y ellos aún menos cómo es la mía. Y en el fondo no importa tanto si al final nos ponemos al día con un café cada tres meses o una llamada de hora y media cada dos. Todo es un esfuerzo, y como tal hay que valorarlo. La vida continúa, y continúa para todos.
Este país me ha dado la posibilidad de aprender, de enfrentarme a mí misma, de conocerme más. David ha posibilitado todo eso y me ha acompañado siempre, sin dejarme sola a menos que yo se lo pidiera. He conocido personas de otras culturas, de ojos rasgados, o pañuelo en la cabeza, da igual, aprendes a acercarte a ellos, aprendes a que no importe el color de la piel o la lengua que hablan. Y es comparándome con ellos, con los de fuera que llegaban como yo, y con los de dentro, altos, guapos y rubios, que percibo más quién soy y me defino más conscientemente. Y es en el marco de esa diferencia donde aprendes a ver detalles, cosas sutiles que antes me pasaban desapercibidas. Pero es también desde detrás de la frontera, citando a Lipovetsky, cuando lo que antes eran diferencias se convierten en similitudes y se es capaz de apreciar al mundo de forma más global y abierta. Cruzar fronteras es la forma de crecer como persona, y no sólo fronteras físicas, también fronteras emocionales, intelectuales, cualquier limitación que uno tenga, que uno se imponga a sí mismo, se convierte en una frontera.Y cruzarlas es la forma de perderles el miedo.
Así que aquí estoy. Seguiremos hablando para conocernos, tal vez de otra forma, con otro tono, pero desde detrás de la frontera, desde mis circunstancias siempre.
Publicado por Agia en 10:28 a. m. 5 comentarios
Etiquetas: palabrería, yo
martes, enero 23, 2007
He descubierto una nueva enfermedad, el SAD (Seasonal affective Disorder) y como buena hipocondríaca ya me la he apropiado. Sus síntomas, como la irritabilidad, somnolencia, desgana y tristeza absoluta justifican así mis repentinas ganas de llorar desde hace un mes. Así que de momento abandono este espacio para dedicarme a mis labores y a que me de el sol. Ciao.
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Etiquetas: yo
miércoles, enero 17, 2007
Pensamiento del día: nos pasamos la vida autoanalizándonos para autocensurarnos. Y lo bonita que es la idiosincrasia qué, eh?
Chicos, estoy enamorada, y por primera vez en mi vida siento que el amor me hace más libre de lo que era.
Publicado por Agia en 8:07 a. m. 2 comentarios
viernes, diciembre 22, 2006
Del amor y otros demonios... (parafraseando al genio)
¿Cuándo saber si la persona que has elegido es la correcta? Nunca y cada día. Cada día decides no marcharte, con lo cual estás eligiendo quedarte.
Hoy he leído un post que me ha todado el corazón, así sin esperarlo. Hablaba de un amor secreto, distante pero apasionado, condenado al fracaso por el hecho de nunca empezarse. Me ha recordado a mi madre.
Ella un día decidió marcharse de su vida y empezar de nuevo, aunque sola, y es una de las decisiones más valientes que se pueden tomar en esta vida, aunque también la más obvia en su esencia: vivir tu vida, no dejarla pasar. Porque es tuya, y no tienes más que una.
Publicado por Agia en 7:45 a. m. 2 comentarios
jueves, diciembre 14, 2006
Mi gente
Lo mejor de celebrar tu propia boda es que haces que tus amigos se junten e incluso se trasladen desde la otra punta del país para estar contigo. Es por eso que lo hacemos...os echamos demasiado de menos...
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sábado, diciembre 02, 2006

Ayer fui con David a una Charity Dinner en su trabajo. Él trabaja en el University College y hacían una cena de beneficiencia para recaudar pasta y otorgar una beca a un estudiante internacional. Había profesores, alumnos, compañeros, jefes y demás, en total 120 personas mas unos 25 alumnos que voluntariamente hacían de camareros, organizadores, espectáculos de canto y música, y de pinches en la cocina. Bastante "impressive" todo. Yo era la primera vez que iba a conocer a sus compañeros de curro, y la primera vez que me iba a enfrentar a una conversación en ingles a un nivel tan elevado. Los nervios, el vino ...luego resultó ser mucho más cómodo y fácil de lo que pensaba. Empezaron sus jefas a decir que cuántas ganas tenían de visitar Barcelona, que podrían irse un fin de semana de team-building, aunque nunca iba a colar para que el College lo subvencionara, o que podíamos casarnos y así tenían la excusa perfecta. Ahi empezó todo... pero no acabó. Él había proclamado (como sus colegas de curro bien se encargaron de recordárselo) que él no pensaba pedírmelo, así que si quería casarme que se lo pidiera yo.
Bueno, pues tanto hablar del tema, tanto hacer cachondeíto, el vino, la risa y porque para chula yo, al final entre el segundo plato y el postre me salí a fumar un cigarro con David y su jefa y allí mismo me planté con la rodilla en el suelo y le pregunté: Would you marry me? (en inglés por deferencia). Y la verdad es que a partir de allí las imágenes son borrosas... primero un grito de su jefa de "It's happening!!" a todos los de la mesa, recuerdo la gente señalándonos y luego caras alrededor animando a David a dar una respuesta...porqué el tío se lo pensó, eh? Y finalmente, llevado por la sorpresa, el honor y el público presente dijo: Yes, I do. Estallido de aplausos y congratulations, y no sabemos cómo en 30 segundos lo sabía toda la sala, y en 30 segundos más hicieron salir a David a contar el feliz evento por el micro. Sensación de irrealidad, de esto no está pasando, o de ¿cómo hemos llegado hasta aquí? So cool, decían sus colegas, y david me miraba y me llamaba bitch cada 3 minutos. Qué risa. Y es que yo no sé tomar las decisiones importantes de otra manera.
Total, que me caso. No sé cuándo ni cómo, sí dónde: en Barcelona. Y que me hace mucha más ilusión de lo que yo me pensaba!
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Etiquetas: boda, experiencias, yo
miércoles, noviembre 29, 2006
Libertad y amistad
Pensamiento de esta mañana: a nadie le debes nada excepto lo que tú decidas deber. Tú eliges lo que das, cómo y a quien. Igual que eliges lo que quieres recibir, de quién y de qué manera.
Yo a Anna no le debo nada, excepto mi más sincera honestidad. Yo elijo enseñarle mis miedos y volverme vulnerable ante ella. Y también elijo recibir lo que ella quiera darme y cómo...lo más difícil, elijo intentar agradecer todos y cada uno de sus gestos, porque ella podría elegir no tenerlos. Y no sería justo culparla de defraudar mis expectativas, porque son MIS expectativas y Anna no me debe nada, excepto lo que ella quiera deberme.
Publicado por Agia en 7:31 a. m. 2 comentarios
Etiquetas: gente, palabrería
lunes, noviembre 27, 2006
Hoy llegué a casa y ya estabas levantado. La cama olía a ti y lentamente me envolvió meciéndome en el sueño.
Publicado por Agia en 3:35 p. m. 1 comentarios
Etiquetas: yo
miércoles, noviembre 22, 2006
7 y 35 de la mañana, ya estoy en casa. Cambio el País digital por canutito y leche con nesquik, mejor. Mucho mejor.
Hoy he vuelto con un compañero de trabajo y me he visto a mí misma hace dos años, igual de quemada. Pensamiento del día: cuando empiezas a quemarte en un curro... cambia las cosas o de curro antes de quemarte del todo, o si no al final ya no piensas con claridad.
Publicado por Agia en 7:42 a. m. 3 comentarios
Etiquetas: palabrería, yo
viernes, noviembre 17, 2006
Aterciopelados
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Publicado por Agia en 12:46 p. m. 1 comentarios
Etiquetas: musica

