
Tengo una amiga que desprende energía positiva. Esa luz que contagia a los demás y les llena de alegría. Puedes ser o no consciente, puedes absorberla con más o menos facilidad, pero el caso es que allá donde va le sale un club de fans. Hace poco se lo dije, y ella contestó: ¿y sabes por qué? Por que me gusta vivir.
Y es que vivir entraña muchas más acciones que simplemente respirar. Vivir, lo que se dice plenamente vivir, hay que hacerlo con los 6 sentidos puestos en ello, para no darte cuenta un día de que aquello que has estado haciendo no era más que pasar el tiempo, u observar la vida, o esperar mejores momentos. Hay miles de vidas distintas, y sin embargo, vivir...lo que se dice vivir, sólo puedes hacerlo de una: sin miedo.
jueves, septiembre 10, 2009
elijo vivir
Publicado por Agia en 6:33 PM 0 comentarios Enlaces a esta entrada
Etiquetas: palabrería
martes, mayo 19, 2009
lunes, mayo 18, 2009
Muere el poeta
la colmó de desvelos incumplidos
le impuso sus delirios y entelequias
el sueño será siempre un laberinto
con curvas y jadeos y candela
el sueño-noche estalla luminoso
vuelve a tener los párpados que tiemblan
y un miedo corajudo y transparente
su final es lo mágico del alba
cuando el alba es la llave de otro sueño.
Publicado por Agia en 4:40 PM 0 comentarios Enlaces a esta entrada
Etiquetas: despedidas
sábado, mayo 09, 2009
Nuevo blog
Me encuentro que en el proceso de búsqueda de curro en España, 2 de cada 3 empresas me piden mi dirección de blog. Esto tiene fácil explicación, simplemente complementa al currículum y permite ver, de forma más segura, las capacidades de la persona, al menos en cuanto a lo que en redacción e intereses se refiere.
Tímida yo, no se la doy, puesto que no me apetece que mi posible futuro jef@ lea sobre mis intimidades presentes y pasadas. Así que me he abierto otro, en un tono menos personal, y vestido para matar en entrevistas y futuras oportunidades laborales.
Así que aquí va la nueva dirección, y nos vemos por allí en el caso que os apetezca visitar.
Saludos!
Publicado por Agia en 4:51 PM 0 comentarios Enlaces a esta entrada
miércoles, noviembre 19, 2008
The Queen of Rarities
Acabo de descubrir un nuevo patrón en mi vida: cada 10 años me aparece alguna enfermedad rara.
La primera fue a los 23, vitíligo, de la que se sabe poco. De repente tu cuerpo deja de fabricar melanina en distintas partes que van ganando terreno poco a poco por toda la piel, te quemas con el sol directo, y tiene la singularidad de generar manchas bastante simétricas (si te sale en el dedo gordo del pie izquierdo, la misma mancha en el derecho, y así). Cada médico tiene su propia cura, los que dicen tenerla. Otros te sugieren directamente que te pongas protección de bebé y te acostumbres a ser un panda. Coincido con la última.
La segunda ha sido esta semana, ayer concretamente, cuando en una limpieza bucal rutinaria me detectó la higienista una enfermedad en un diente llamada cervical resorption y se pusieron a correr y a hacerme radiografías. Se ve que es como una caries, pero no es caries, ya que la caries es producida por bacterias, pero mi boquete lo produce mi propio sistema inmunológico que de repente ha dejado de reconocer a mi diente como propio. Ya ves, qué cosas.
En fin, que hoy vuelvo con mi diente intruso a que me examine el especialista, y a ver qué me cuenta.
Me pregunto qué sucederá a los 43...
Publicado por Agia en 12:35 PM 2 comentarios Enlaces a esta entrada
Etiquetas: yo
miércoles, septiembre 24, 2008

Últimamente me encuentro que me levanto por las mañanas y soy feliz. Y cuando lo digo en voz alta no puedo evitar bajar la voz, no sea que los dioses o la vida o lo que sea descarguen su furia sobre mí y sin saber cómo se desvanezca el sentimiento como si se tratara de humo o de una ilusión.
De la felicidad se habla siempre con la boca pequeña y con personas escogidas, pues al pronunciarla parece como si la palabra se lavara y perdiera su vigor. Y ese mismo miedo al capricho de los ángeles es lo que nos hace vivirla como si en realidad no nos perteneciera, con miedo a tocarla, como las cajas doradas de los escaparates por Navidad, que sabemos hermosas y vacías, pero que resplandecen eternas a los ojos de los niños detrás del cristal.
Publicado por Agia en 10:32 AM 2 comentarios Enlaces a esta entrada
Etiquetas: felicidad, palabrería
martes, septiembre 09, 2008
Momentos para no pensar
Si lo entiendo bien, la vida no es más que un viaje donde cada uno se busca la vida para vivirla lo mejor que puede. Poca cosa más. El decidir qué es lo que a cada uno le conviene, le gusta, le hace sonreir o le hace crecer es algo que para mí se escapa a una regla fija o a un estado de ánimo concreto. A veces es un libro, a veces es una conversación, a veces es mirar a alguien y verte en un espejo, dándote la perspectiva del camino que uno ha recorrido ya. A veces lo que te resulta conmovedor un día te acaba provocando desánimo, o lo que te permitió crecer en un momento acaba por paralizarte. Es difícil diferenciar lo que te hace sentir mejor porque engrandece el propio ego de lo que conviene para no quedarse estancado, para no quedarse dando círculos sobre una idea o comportamiento que fue útil en su momento pero que ha dejado de ser válido. Si se tratara de conseguir verdades inmutables vivir no tendría tanta gracia, supongo.
Por mi parte, pienso que no vale la pena luchar por todo, sin embargo entiendo que las metas más difíciles se consiguen con esfuerzo, y que muchas veces lo que vale la pena se reconoce una vez has llegado. Anticipar es humano, es lógico y es aconsejable, aunque la mayoría de las veces sea una pérdida de tiempo.
Yo dejé mi trabajo hace 3 meses porqué sentía la necesidad de un cambio de rumbo y empecé un máster, pero últimamente me encuentro que mi saldo disminuye al ritmo de mi paciencia y de mis expectativas. El no tener trabajo me da tiempo, que es lo que pretendía, pero al mismo tiempo atenta entre otras cosas contra mi potencial de consumo y contra la sensación de autonomía y de poder a la que estaba acostumbrada, y eso me molesta, me incomoda y me hace sentir en deuda con David, no puedo evitarlo, creando en mí una sensación de vulnerabilidad que me desestabiliza más de lo que esperaba. Así que cuando me levanto con mal pie me zambullo con un café con leche en Internet y mando un par de currículums sin demasiado empeño, consiguiendo así calmar temporalmente mi sentimiento de culpa sin renunciar a lo que quiero, que en definitiva es no currar. ¿Pérdida de tiempo? Tal vez, probablemente. Aunque estoy convencida de que la verdadera pérdida de tiempo sería buscarme un curro y ya, y volver a lo de siempre: resposabilidades, decisiones, estrés, poco estímulo intelectual, demasiada implicación emocional, ninguna energía al llegar a casa y desánimo para vivir en general. No quiero volver a un trabajo que me vacíe como los que he tenido hasta ahora, y cuando digo esto una parte de mí me está llamando ingenua, infantil, soñadora, me dice que ya soy mayorcita para seguir creyendo que un trabajo es algo más que una fuente de ingresos, y se ríe de mí. Y la verdad es que si tuviera un plan..., pero tampoco lo tengo. Así que no me queda más que seguir para acabar el máster, seguir juzgándome por ello y seguir... y a ver adónde nos lleva esto. Tal vez incluso a hacer las paces conmigo misma.
Publicado por Agia en 11:43 AM 5 comentarios Enlaces a esta entrada
Etiquetas: curro, palabrería, yo
sábado, agosto 23, 2008
Cuando un amigo se va
queda lo más importante:
el despertar.
Que os vaya bonito
en este nuevo camino que emprendéis.
Despedida Ana Y Ricardo from Agia on Vimeo.
Publicado por Agia en 11:01 AM 1 comentarios Enlaces a esta entrada
miércoles, agosto 13, 2008
Mas Boronat 2008
Vaya veranito, menos mal que dejé el curro, con lo mal que llevo lo del estrés! Primero, despedida de soltera en Amsterdam con 4 locas y unos polvos mágicos de la diversión, acabamos viendo fuentes donde no las había y siendo amigas de cuaquiera que quiesiera hacerse una foto con nosotras... ahí va la prueba:
Después, despedida de soltera en Barcelona con gente a la que quiero con locura, que se trasladaron desde donde estuvieran para estar conmigo y comernos un pedazo de paella... Playa, taper sex y todo el fin de semana por delante, muy chulo, muy acogedor.
Luego preparar la boda, buscar traje de David, uñas nuevas, pelo nuevo, estrés, estrés y llega el 11 de julio, nos plantamos allí unos 80?, no sé, más de los que teníamos previstos, cena, fiestón hasta el amanecer, acabamos con TODAS las bebidas del bar, baños espontáneos en la piscina, concierto en el pasillo con clavelitos a las 6, sesión de saltos de trampolín... Mil historias que no conozco y muchas de las cuales no se pueden publicar.

Hay que decir que deslució un poco mi pequeño accidente esa noche, rotura fibrilar de gemelo, según la fisio, que me dejó postrada en una silla hasta que Ana, la sonrisa más bonita de Valencia, me "animó" a olvidarme de mi cuerpo...
Al día siguiente se habían cumplido nuestras expectativas sobre lo de los amigos de mis amigos son mis amigos, y fue increíble ver cómo se creó un buen rollo entre la gran mayoría que marcó el verdadero espíritu de esta fiesta. Llegó el momento de salir, con mi vestido nuevo, mi padre de un brazo y la muleta en el otro, los amigos, la familia, la espera convertida en conmoción, los kleenex rulaban más que los petas la noche anterior, muy bonito, muy muy bonito, os lo currasteis un montón.
Deslució un poco también el chaparrón de la muerte (menos mal que nos dejó terminar la ceremonia) por mucho que se diga lo de "novia mojada, novia afortunada". Y Sílvia, como siempre, dijo las palabras justas para que se clavaran en el alma: el cielo llora para celebrar vuestro amor porque tú eres de agua.
Ha sido fantástico. Lo peor: mi pierna. Lo mejor: las palabras de los amigos, el llanto incontrolable de más de uno, David...siempre David, el buen rollito que se creó y que tantos nos hayáis preguntado cuándo lo repetimos. ¿Quién sabe? Tal vez para la boda real... ¿Casa de colonias en enero que tal os suena?
Publicado por Agia en 11:00 AM 0 comentarios Enlaces a esta entrada
jueves, junio 19, 2008
El hábito de comparar...nos

Somos incapaces de apreciar el valor de las cosas de forma absoluta. Necesitamos compararlas para saber si son buenas o malas, mejores o peores, y necesitamos que la comparación sea relativamente fácil: compararemos un camiseta con otra camiseta, no una camiseta con un cinturón si podemos evitarlo. Valoraremos la calidad, cómo nos sienta, los colores, el precio... y al final nos quedaremos aquella que por comparación nos parece mejor.
Reflexiones a raíz de Las Trampas del Deseo, de Dan Ariely, Ed. Ariel. Parece que promete.
Yo me comparo constantemente para saber quién soy. Necesitamos espejos, de forma que uno no puede sentirse atractivo si no hay nadie a quien atraer, o caritativo si no hay nadie a quien ayudar. Lo importante, lo crucial, no es evitar la comparación, sino no ser parcial con ella, no utilizarla parea esclavizarnos, para autoexigirnos o para justificarnos. Comparémonos, pero con el ancho mundo que nos rodea y con aquel que imaginamos más allá de nuestra experiencia real. Sólo la multiplicidad de puntos de vista nos acercará a la verdadera libertad.
Publicado por Agia en 10:29 AM 2 comentarios Enlaces a esta entrada
Etiquetas: libros, palabrería
miércoles, junio 18, 2008
Faltan 24
Publicado por Agia en 4:57 PM 4 comentarios Enlaces a esta entrada
domingo, junio 15, 2008
Vuelta

A veces uno necesita alejarse del mundo y meterse en sí mismo. Otras todo lo contrario, alejarse del propio ombligo y fundirse con el mundo. Yo he estado un tiempo en tránsito por este último estado, obedeciendo al ritmo acelerado que marca la vida a temporadas y a una necesidad de dejar unos hábitos que me chupaban demasiada energía...a mí y a los de mi alrededor.
Estoy de vuelta para seguir con esto, algunas citas, algunas dudas, algunos pensamientos... sin pretender llegar más lejos que la simple expresión de mí misma.
Publicado por Agia en 1:02 PM 0 comentarios Enlaces a esta entrada
Etiquetas: yo
jueves, diciembre 20, 2007
Corre, corre.
Por fin he podido entrar en mi página otra vez, que no es que no actualizara porque no quisiera, sino porque me desapareció la página!
Relacionado con el post del tiempo de Milo, con que la gente no tiene tiempo, curiosamente vivimos una época en que las horas de trabajo se reducen a favor de las horas de ocio, comparémonos con nuestros abuelos o bisabuelos, y sin embargo la tendencia global es la de la prisa, la de la rentabilidad inmediata, la del consumo masivo y la del lo quiero todo aquí y ahora. Una contradicción.
Vivimos una época hedonista e individualista, por primera somos libres de elegir no llevar la vida de nuestros padres, de nuestros abuelos, y por primera vez también somos responsables de nuestra propia felicidad. El doble filo de la moneda, todos a correr, a ser competitivos, a seguir las leyes del mercado, pero al mismo tiempo todos a mirarnos hacia dentro, a descubrir quienes somos, que queremos, y cómo queremos vivir. Hay que ser feliz, y ya, porque el futuro es incierto, así que más vale pájaro en mano. Un poco el mensaje es, corre, sé feliz antes de que las cosas se pongan peor, antes de que la vivienda se devalúe más, antes de que se me acabe el contrato, antes de hacerme más viejo... Otra contradicción. ¿Cómo no vamos a tener crisis existenciales?
Publicado por Agia en 8:03 AM 4 comentarios Enlaces a esta entrada
domingo, septiembre 09, 2007
domingo, septiembre 02, 2007
Amigos
(Del lat. *amicĭtas, -ātis, por amicitĭa, amistad). Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.
Cuando descubres que el afecto ya no es puro, ni desinteresado y que tal vez nunca lo fué. Que no se fortalece con el trato, sino que se abren brechas, pero aún así sobrevive un sentimiento llevado por la inercia, por recuerdos, porque el tiempo que hace que te acompaña pesa demasiado.
Entonces pasas tu período de duelo -un cambio de mirada, una recolocación de esa persona dentro del cajón que le corresponde en tu escala de valores-, entre desengañada y enfadada, y hablas sola en voz alta diciendo todo aquello que pensaste pero que nunca hubieras pronunciado por evitar confrontaciones más serias. Y es que en el fondo qué más da si cada uno es como es. Todos cambiamos y redefinimos nuestras relaciones con los demás. Quizá no es amistad, quizá ya no, pero da por seguro que es amor.
Publicado por Agia en 1:39 PM 7 comentarios Enlaces a esta entrada
Etiquetas: palabrería








