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jueves, junio 19, 2008

El hábito de comparar...nos


Somos incapaces de apreciar el valor de las cosas de forma absoluta. Necesitamos compararlas para saber si son buenas o malas, mejores o peores, y necesitamos que la comparación sea relativamente fácil: compararemos un camiseta con otra camiseta, no una camiseta con un cinturón si podemos evitarlo. Valoraremos la calidad, cómo nos sienta, los colores, el precio... y al final nos quedaremos aquella que por comparación nos parece mejor.

Reflexiones a raíz de Las Trampas del Deseo, de Dan Ariely, Ed. Ariel. Parece que promete.

Yo me comparo constantemente para saber quién soy. Necesitamos espejos, de forma que uno no puede sentirse atractivo si no hay nadie a quien atraer, o caritativo si no hay nadie a quien ayudar. Lo importante, lo crucial, no es evitar la comparación, sino no ser parcial con ella, no utilizarla parea esclavizarnos, para autoexigirnos o para justificarnos. Comparémonos, pero con el ancho mundo que nos rodea y con aquel que imaginamos más allá de nuestra experiencia real. Sólo la multiplicidad de puntos de vista nos acercará a la verdadera libertad.

lunes, septiembre 18, 2006

Fragmentos

"Donde el corazón te lleve", de Susanna Tamaro. 1994, Seix Barral.
Porqué le dedico un post. Por la manera sencilla y cercana que tiene de hablar de los miedos humanos. Y porque leyendo este libro me he dado cuenta de que he estado confundiendo la humildad con la pobre valoración de uno mismo.



"Te acuerdas cuando íbamos, la noche del 15 de agosto, a mirar los fuegos de artificio que disparaban desde el mar? Entre todos ellos había, de vez en cuando, alguno que aunque estallaba no lograba elevarse hacia el cielo. Pues cuando pienso en la vida de mi madre, en la de mi abuela, cuando pienso en muchas vidas de personas que conozco, en mi mente aparece justamente esa imagen: fuegos que implosionan en vez de ascender hacia lo alto".

"La felicidad es, respecto a la alegría, como una lámpara eléctrica respecto al sol. La felicidad siempre tiene un objeto, somos felices por algo, es un sentimiento cuya existencia depende de lo exterior. La alegría, en cambio, no tiene objeto. Te posee sin ningún motivo aparente, en su esencia se parece al sol: arde gracias a la combustión de su propio corazón."

"Detrás de la marca de la libertad se esconde frecuentemente la dejadez, el deseo de no implicarse."

"Cada vez que te sientas extraviada, confusa, piensa en los árboles, recuerda su manera de crecer. Recuerda que un árbol de gran copa y pocas raíces es derribado por la primera ráfaga de viento, en tanto que un árbol con muchas raíces y poca copa a duras penas deja circular su savia. Raíces y copa han de tener la misma medida, has de estar en las cosas y sobre ellas, sólo así podrás ofrecer sombra y reparo, sólo así al llegar la estación adecuada podrás cubrirte de flores y de frutos.
Y luego, cuando ante tí se abran muchos caminos y no sepas cuál recorrer, no te metas en uno cualquiera al azar: siéntate y aguarda. Respira con la confiada profundidad con que respiraste el día que viniste al mundo, sin permitir que nada te distraiga: aguarda y aguarda más aún. Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu corazón. Y cuando te hable, levántate y ve donde él te lleve."

jueves, agosto 31, 2006

¿Qué es la educación?

La plenitud de la Señorita Brodie, mi lectura más reciente. Situada en los años 30 en Edimburgo, la señorita Brodie adoctrina a sus alumnas en cuestiones morales y estéticas para convertirlas en mujeres apartartadas de la vulgaridad y la rutina en la edad adulta, pero sus métodos entran en conflicto con las convenciones establecidas.

"La palabra "educación" viene de la raíz latina e, que viene de ex, que significa "sacar", y de duco que significa "guiar". Significa algo que se saca. Para mí, la educación es sacar lo que ya está dentro del alma de una alumna. Para la señorita Mackay es poner dentro del alma algo que el alma no tiene, y a eso yo no lo llamo educación, lo llamo instrucción, del prefijo de raíz latina in, que significa en, y de trudo, "meter". El método de la señorita Mackay consiste en meter mucha información en la cabeza de una alumna; el mío consiste en la extracción de conocimiento. Y ésa es la verdadera educación, según se demuestra por el significado de la raíz."

martes, abril 11, 2006



En contra de la idea establecida,
La palabra no crea un mundo;
El hombre habla como ladra el perro,
Para expresar su ira o su temor.


El placer es silencioso,
Igual que ser feliz.

martes, febrero 14, 2006

7

Para David.

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorver simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar junto a mí como una luna en el agua.
J. Cortázar (Rayuela)